Debido a su mayor energía de impacto en el blanco y sus convincentes características balísticas, el calibre .40 es especialmente apto para los operativos tácticos de SWAT. Por su cañón y su línea de mira más largos, la Glock 35 posibilita una buena precisión aún en rápida secuencia de disparos. Esto llevó a que la Glock 35 también tuviera una amplia difusión en la comunidad de tiro práctico.